martes, 26 de febrero de 2013

Los miserables

En esta ocasión seré breve. Hay películas que, por los actores que intervienen, por sus espectaculares interpretaciones, por la fotografía y la música, por el performance y la puesta en escena, la caracterización..., y todo lo que se quiera añadir, hay que verlas; es así de simple. Luego te gustará más o menos, o tus expectativas subirán una decepción o alegría -en mi caso, creo que empieza muy fuerte para ir perdiendtu gusto cinematográfico, hay que verla!!!o fuelle- pero, a  costa de repetirme, simplemente hay que verla; sea cual sea 

domingo, 24 de febrero de 2013

La trama

La trama..., alguien puede decirme dónde está? Porque, limitándonos a lo que ofrece, se ve venir de lejos la porquería -perdón por la palabra, pero es muy apropiada- de argumento que han urgido. Y no comentaré el papel ridículo de la tan altiva actriz americana Katherine Zeta Jones, o el fiasco de elección de Rusell Crowe después de que haya estado encauzando correctamente su carrera cinematográfica -lo de Mark Walhberg es más entendible; la produce y se ha empeñado en demostrar que es más que un cuerpo musculoso- pero..., de verdad al guionista no se le ocurrió introducir nada más interesante en esta cinta para, por lo menos, no pensar que acabas de ver lo mismo hace poco -ah si!, en el telediario todos los días!!!- y en miles de historias anteriores que le dan mil patadas. Entiendo que la promoción de la misma ha sido laboriosa y costosa pues es el único motivo que explica el posible público y espacio físico que se le conceda en las salas de cine. Como siempre, ya me he cansado de replicar, lamentar y no lograr entender la traducción de los títulos al español; ya es suficiente con la tomadura de pelo que nos realizan en la venta de los trailers, no???? Si decides ir a verla, no esperes nada que tú mismo no sepas ya que va a ocurrir; tú decides el nivel de exigencia de tu persona.

miércoles, 20 de febrero de 2013

La felicidad nunca viene sola

Comedia romántica familiar, sin mucho contenido argumentativo, puro cliché que a pesar de todo, tiene sus momentos álgidos, sus momentos de noñería y remilgez pero, que en general te produce la sensación de haber visto una agradable y bonita película, que vas a olvidar nada más acabe, aunque mientra se está emitiendo te entretiene lo bastante como para no querer levantarte de la sala e irte. Lo mejor de la misma es, sin duda alguna, la afinidad que existe -y que el director ha tenido el acierto de conseguir- entre todos los actores, tanto la pareja como los niños. A parte de ese detalle, no se puede decir mucho más que, a pesar de su melosidad por turnos esporádicos, se puede ver sin tener ganas de vomitar el clasicismo de este tipo de relatos sensibleros; con todo, no deja de tener un lado ágil, divertido y bastante decente. Aprobado escaso.

domingo, 17 de febrero de 2013

Mamá

Película de Guillermo del Toro que tiene toda su firma, en todos los sentidos; lo cual no significa que no tenga el nivel de sus anteriores trabajos pero, para ser verdad, no aporta nada que no haigamos visto en "El laberinto del Fauno" o otras anteriores películas suyas. Es una magnífica película de intriga, más que de terror, bien realizada, con buenas e increíbles actuaciones, una buena escenificación y una espléndida caracterización (rúbrica ineludible de este director cuya magnificiencia nadie pone en duda); pero uno, no deja de tener la sensación de haber visto la historia, con pequeñas modificaciones, muchas otras veces. Aún con todo, es una historia para disfrutar, para dejarse llevar por todos los sentimientos que te despierta, por la ternura, la amargura y todo el tembloroso, espasmódico y crispada emoción pero, eso sí, no te dejes impresionar por el trailer ofrecido para venderla porque, aunque sea una película de terror, aquellos que esperen saltar del asiento, aullar o gritar de pánico, van a llevarse una decepción; es una película sobrenatural, de fantasmas, pero que no produce ninguna sensación de gore, de asquerosidad visual o nada que se le parezca. Con todo, historia que no hay que perderse y apreciar en su justa medida. Guillermo del Toro es un director que siempre valdrá la pena dedicarle unos minutos de tu tiempo. 

martes, 12 de febrero de 2013

El lado bueno de las cosas

Hace tiempo que pocas películas son capaces de abarcar una cantidad tan dispar de emociones encontradas; desde la alegría, a la desesperación, al optimismo, a la depresión, a la amargura..., y así todo lo que se quiera. Un magnífica guión para esta historia difícil de clasificar -no es una simple historia de amor- donde la actuación de todos y cada uno de los actores es impresionante -el papel que interpreta Bradley Cooper no muestra todo su potencial interpretativo-, con un ritmo explosivo que te lleva desde un extremo a otro, buscando una supervivencia a una situación incontrolable que nadie salvo otro en su misma situación puede comprender. Que el final es convencional es algo que se puede perdonar e incluso agradecer, dada la tanda de emociones que llegas a sentir hasta llegar a ese final. No es casualidad la cantidad de nominaciones que ha recibido para los Oscar lo cual indica que es una muy digna historia que no hay que perderse, que te volverá un poco loco hasta que logra encauzar el ritmo y por cuyo protagonista sentirás una gran afinidad pues sólo intenta sobrevivir a una situación que le superó en todos los sentidos. Divertida, digna de verse, estupenda, relaciones familiares, tormentosas, necesarias..., un film único hasta el momento que ha acertado en casi todo lo que expone, en sus sombra y en sus luces. Necesario verla, sin arrepentimiento de ningún tipo.

sábado, 2 de febrero de 2013

Blancanieves

Impresionante película la de Alfonso de Vilallonga después de sus 7 años de ausencia; sorpresa mayúscula en el planteamiento del cuento de los hermanos Grimm que te atrapa, fascina, absorbe y no te suelta hasta el final. Triste comparación con la anteriormente estrenada "The Artist", que sin duda, sale perdiendo por todos los lados que se mire. El duelo interpretativo de Ángela Molina y Maribel Verdú son dignos de sus mejores interpretaciones, el impacto de la gran imagen, sin lugar donde esconderse o diálogos en los que apoyarse, es de un atrevimiento, de un riesgo que merece todos los elogios posibles que uno quiera pensar. El punto triste: la escasa repercusión que ha tenido sus paso por las grandes salas de cine y el acceso del público a ella; sólo es de esperar que su merecido reconocimiento en los Goyas recompense esa primera vuelta vacía. Lo detonante de una película muda y en blanco y negro es que va a encontrar tantos defensores como detractores que se aburrirán de tener que saborear y degustar una comida que para nada ha sido triturada para ser digerida sin miramientos. Involucrarse plenamente en esta historia, en lo colosal del reparto, en la importancia de la música, en un blackground que es tan personaje como el que más..., historia para no perderse, aunque sea como alternativa a una serie de tiradas todas repetitivas que "vista una vista todas". Sin duda, te aseguro que eso no pasa en esta excelente película. Atrévete a mirar algo diferente y disfrutar de la novedad!!! 

domingo, 27 de enero de 2013

Lincoln

Dos horas y media de negociaciones políticas es lo que ofrece esta película de Abraham Lincoln sobre la aprobación de la enmienda que quiere abolir la esclavitud; a pesar de la gran puesta en escena, de la magnífica interpretación de Daniel Day Lewis, le falta alma y carisma, más sabor y chicha para poder conectar con el público. Como relato histórico cumple impresionantemente con todos los requisitos, sin ningún tipo de excusa o "pero", aunque el espectador necesita mucho más que un contínuo debate sobre la política y la sabiduría de saber utilizar ésta. Con el sensacional Daniel como abanderado de un personaje archiconocido, poseedor del mayor poder del mundo, intentado mostrar su más alta humanidad, con el fulgor de toda una inocencia que intenta mantener unida a la patria americana, no parece suficiente; así como tampoco lo parece la lectura, un tanto aburrida, que realiza Spielberg sobre el susodicho personaje. Parte como gran peliculón de cara a los Oscar, aunque no deja de ser tanto por quién la firma como por su verdadero contenido. Aburrida, demasiado larga, leyenda desmesurada que no llega a buen puerto y que deja una sensación de pesadez que, el mencionado personaje histórico no merece. Al igual que su duración, tiene lagunas y recortes no satisfactorios. Currátelo más,  Spielberg !!! 

viernes, 25 de enero de 2013

Jack Reacher

Si algo tenía por cierto era el conocimiento que posee Tom Cruise del mercado filmográfico así como la fórmula para darle al público lo que quiere cuando quiere; ese ha sido siempre la clave de su éxito, acertar con lo que el espectador quiere ver. Ahora bien, o el paso del tiempo no perdona o le está fallando su instinto porque, la verdad, con esta película se acaba de estrellar sin mucho consuelo. Estoy segura que el personaje es muy interesante en la novela de Lee Child pero, más allá de la fotografía, no sabe conectar con el espectador; eso, a pesar de que es un personaje miles de veces realizado por él mismo y que dudo, le cause ya ninguna motivación. Bien protegido por los actores que le rodean, en especial un adorable Robert Duvall y una preciosa Rosamund Pike, lleva la batuta de principio a fin, dando la talla pero no siendo suficiente su única y decisiva presencia. Necesito más que a un experto Tom Cruise para llenar las dos horas de duración de la misma; necesito más que un thriller previsible, que no me capta y me pierde por el camino; necesito más involucración en un trabajo que no parece del todo bien cuidado -lo cual sorprende conociendo la forma de trabajar de Cruise-; necesito menos muertos y más tensión en un relato que me suelta al poco de empezar. Motivación para seguir sentada en la butaca y no levantarme hastiada de intentar mantener los ojos abiertos. Sabe a poco ya visto.

martes, 22 de enero de 2013

Django desencadenado

Sin duda alguna, Quentin Tarantino sigue en plena forma! Impresionante historia, completa película en todos sus sentidos que te atrapa desde el minuto uno; un alarde de inteligencia, del buen saber hacer, de admiración por un director que, por el momento, es de los pocos que se supera día a día. Con una espectacular banda sonora, los actores y sus actuaciones están sensacionalmente fastuosos -exceptuando el cameo ridículo del susodicho patrón-, con un nivel que roza la perfección; la ambientación, puesta en escena, fotografía, performance..., y todo lo que se quiera considerar están realizados con tal detenimiento, especificación y projilidad que no queda más que repetirse y dejar de usar adjetivos que no expresan la íntegra, perfecta, sorprendente, inesperada, explosiva, conmovedora, palpitante..., que resulta ser este sensacional relato que es un serio candidato a los Oscar. Extremista como le gusta sólo a él serlo, se ha rodeado de un grupo de trabajo que ha garantizado su singular y exclusivo gusto filmográfico y lo claro que parece tenerlo todo a la hora de plasmarlo en gran pantalla. Sin nada más que decir -no cabe lugar-, lo único que se puede decir de ella es que vayas a verla, que te sientes y disfrutes de todo el espectáculo que tus ojos, oídos y sentidos van a recibir; no verla es un pecado que no tiene perdón!!!

sábado, 19 de enero de 2013

El chico del periódico

He de admitir que hacía tiempo que no veía una película tan desconcertante y que no tuviera clara la sensación que ésta me ha provocado. Lo único indudablemente evidente es la magnífica actuación de Nicole Kidman que puede llegar a apagar o resucitar ese desconcierto inicial. Una locura de thriller, con toques de ácida comedia, descarada e irreverente, no sólo por la mostrado sino también por lo opaco y oscuro del guión, el cual no tienes ni idea de hacia dónde va a deambular, por lo estrambótico de unos personajes que van a su son, con ocasionales conexiones entre ellos que pronto son cortadas y desviadas sin previo aviso. Una locura de guión, basada en la novela de Peter Dexter, que igual te puede encantar que hacerte vomitar. Con momentos de una gran explotación sexual, morbosa y no del todo justificada, este grupo deambula entre las propias obsesiones de sus propios personajes y el ideal de hacer justicia, una decisión que les llevará al abismo del propio camino escogido. Complicado decidir si vale la pena o no verla, es una ejercicio de calma y respiración, de no dejarse llevar por el asquío inicial y continuado de unos personajes que no entiendes, que te producen repulsión y con los que no llegas a tener ninguna afinidad. Ejercicio de tirantez y aguante para obtener un pésimo resultado que no va a satisfacer tus expectativas creadas. Supongo que es de alabar su atrevimiento y originalidad en la propuesta planteada pero, la verdad, no parece ser suficiente para poder aprobar este melodrama, surrealista y sórdido, ambientado en los años 60. Lo mejor de ella, los actores que intervienen, su impresionante exposición y su libre performance. Lo peor, la desconexión de los hechos, de los personajes entre sí y de éstos hacia tí. No aprueba pero merece un respeto por su disparidad respecto a lo visto últimamente. 

viernes, 18 de enero de 2013

La noche más oscura

Película sobre la captura de Bin Laden, contada con rigor histórico, de gran dureza y sin ningún tipo de posicionamiento; los hechos, tal y como ocurrieron, con la sorpresa de la gran cantidad de información que ha logrado reunir el director sobre los mismos. De gran duración, la primera hora es la de mayor desconexión para con el espectador; necesaria para entender los antecedentes que dieron luego sus frutos para iniciar la fructífera caza, es de gran pesadez, desagradable hasta límites insospechados, donde la crueldad e intolerancia humanas roza límites de gran agonía y de miserable congoja. A partir de ahí, se empieza a sentir el vínculo -que ya no te soltará hasta el final- con una historia que todos hemos vivido en directo por la propia televisión. Una vez cogido el hilo de lo que está sucediendo, no podrás despegar la vista de la pantalla dada la seriedad, inteligencia y fascinación con la que ha sido rodada; sin ningún atisbo de engaño o fraude, con gran respeto por las personas que participaron y con el único objetivo de exponer, no juzgar ni condicionar, la película completa es de tal respeto por los acontecimientos contados, por lo bien elaborada -hasta el último detalle-, por la excelencia con que se trata al público que va a ir a verla...., única en su género es una gran película sobre terrorismo y espionaje. Un impresionante golpe de efecto, difícil de ver y digerir pero necesaria y de gran calado visual y emocional. Kathryn Bigelow vuelve a realizar un trabajo extraordinario en el que se vuelve a apreciar una gran deferencia y miramiento por la historia, por los que participaron en ella y por los que van a ser informados. Imprescindible verla, necesario poner alguna barrera emocional para que la conmoción recibida no te arrastre. Impresionante, sobrecogedora, aterradora y fascinante..., un completo pocas veces visto!

martes, 15 de enero de 2013

Si fuera fácil

Película que encierra mucho más de lo que en principio aparenta o demuestra; una buena comedia que, más allá de las gamberradas y de las groserías delirantes, esconde un tema serio, tratado con honestidad y mucha libertad, sobre la crisis personal, matrimonial y existencial de una pareja que está entrando en la tan temida cuarentena. El feeling y la afinidad que muestran en pantalla, tanto Paul Rudd como Leslie Mann, son claves para crear escenas surrealistas, de contenido apoteósicamente cruel por su veracidad, de gran diversión, que siguen una estela que, aún con altibajos por su larga duración, mantienen con buen nivel el verdadera motivo de la misma: esa sospecha de haberse equivocado de rumbo, de no saber dónde ir o de qué hacer a partir de ahora. Con un excelente Paul Rudd, que mantiene el rumbo en todo momento y salva la situación en más de una ocasión, es un entretenimiento muy agradecido, nada forzado, una muy buena elección que hace énfasis en la incorrección y la deficiencia de unos personajes nada correctos, de gran rebeldía y desobediencia, y que quedan muy lejos de la vida perfecta del típico matrimonio americano. Divertida y gracioso por momentos, los que no lo son tanto se perdonan por el conjunto final, por el resultado oportuno y nada conclusivo que oculta está, en principio, faltona película sobre tacos e impertinencias. Disimula con gran inteligencia su mortal y corrosivo argumento. Dejemos de lado la tomadura de pelo en la traducción del título!!! 

Un buen partido

Entiendo que para Gerard Butler, la oportunidad de desplegar todos sus encantos y lucir tipo, es motivo suficiente para elegir realizar esta superflua y vacía comedia romántica que no aporta ninguna novedad a sus hermanas antecesoras -excepto la copia idéntica de guión y relato-; pero, para el resto de los espectadores, la entrada del cine valía un poco más de respeto. Rodeado de actrices guapas y famosas, cliché puro de la vida de un ex-deportista de élite venido a menos, los acontecimientos son tan previsibles, en absoluto repentinos o sorpresivos, que puedes ir narrando la continuación de la historia sin esperar a verla. Por momentos se traslada desde la pura inopia, pura pobreza argumental, para dar un giro y conseguir algo de decencia en su transcurrir, para, una vez más, volver a un deambular lacrimoso y triste que estropea lo visto anteriormente. Tantos tumbos, vacilación de la altura a la bajeza, es algo que confunde y que no permite otorgarle mucha puntuación a la susodicha película. Buena para un rato sin muchas exigencias, da más la talla de película de clase B que de gran pantalla en los cines, aunque, tanto nombre famosito supongo que tiene su peso! Fácilmente olvidable.

jueves, 3 de enero de 2013

El hobbit: un viaje inesperado

Un placer para la vista, no tanto para el alma! Peter Jackson vuelve a conseguir llevar a la gran pantalla, de manera espectacular, esta nueva obra que sigue los pasos de su aclamada hermana mayor; y por cómo acaba este relato, podemos tener tantas vueltas de tuerca como el susodicho director se empecine en realizar. Otra cosa es la sensación para el espectador. Dejando de lado el gran impacto que produjo el estreno de su antecesora, ya no cuenta con tal sorpresa, con el asombroso desconcierto inicial  pues, más o menos, sabes lo que vas a ver; y sigue siendo espléndido, fastuoso, grandilocuente y todos los calificativos que se quieran decir sobre ella serán cortos; tus cinco sentidos disfrutan siendo llevados al máximo exponente. Pero..., no hay nada nuevo; la visión de ese mundo, estando al mismo nivel que su anterior trabajo, es algo ya visto y, en cuanto a contenido, calidad de la historia que sustenta tanta explosión visual, no cuenta con tanta fuerza como era de esperar, llegando a momentos de indefendible tediosidad, de inesperado cansancio por demasiado abuso de la Tierra Media. Sin esa fascinación narrativa que tenía la trilogía del Señor de los Anillos, el Hobbit cae en una vorágine de abusar de los efectos especiales, de excederse en su propensión a magnificarlo todo hasta el exceso, olvidándose de darle una historia con una sólida base que atrape al espectador desde el principio hasta el final. Relegar el cuidado del guión a un segundo puesto, desatender tan imprescindible requisito es un precio demasiado caro a pagar para una película que no puede mantenerse 150 minutos sólo con fantasía creativa. Sin la fuerza ni vigor cualitativo de su anterior obra, cumple con todos los requisitos esperados pero dejando una sensación de volver a ver lo ya visto sin mejoría observable.  

sábado, 29 de diciembre de 2012

La extraña vida de Timothy Green

Prueba verídica de que Walt Disney no siempre acierta! Esta no-suficientemente-extraña mezcla de Big y Supermán, con un toque a lo Mary Poppins pero sin carácter ni fuerza, no funciona y no convence. Aburrida como ella sola, pues no parece dirigirse a ningún sitio ni encontrar el propósito de su existencia -y ójala no lo descubriera!- esta tierna comedia familiar no tiene, aún contando con los elementos para ello, fe en sí misma; con un buen propósito, con un buen fondo a desarrollar, un buen comienzo que augura mucho por llegar, todo se rompe por su escasa habilidad de llegar a buen puerto, de mantener tu interés por este supuesto chico cuya vida es extraña -misterio insólito y excepcional al que no saben sacarle partido-. Con un triste, apático final, ya su desangelada comunicación con el espectador rompe cualquier posibilidad de conexión o afinidad (al menos, el "Niño de Marte" con Cusack se mantenía respetablemente hasta el final!), te sientes tristemente engañado por no sentir magia, ilusión por esta historia cuyas actuaciones son bastante mediocres, cuyo guión no ha sido debidamente trabajado y cuyo conjunto se estampa estrepitosamente contra su propia desilusión. Relato sobre la aceptación de uno mismo, de tus propias rarezas que te identifican, de la capacidad y voluntad de ser padres, de vivir con el beneplácito de la comunidad que fracasa en su deambular sin saber dónde llegar, en su abuso gesticular ante la falta de calidad, en su gélida profundidad emocional..., ni siquiera los niños van a salir satisfechos con este desganado niño-extraño! 

jueves, 27 de diciembre de 2012

El ladrón de palabras

Historia dentro de otra historia para hablar de una tercera; excelentes actores que eclipsan la pantalla y dignifican el relato contado. Ha excepción del tramo protagonizado por Dennis Quaid y Olivia Wilde, cuya sintonía juntos no funciona ni pegados con cola y cuyas actuaciones son de los peor..., el resto de los participantes están excepcionalmente en sus respectivos papeles -destaca un soberbio Bradley Cooper que le saca todo el jugo a su principal personaje-, elaborando un conjunto muy atractivo, interesante y de perfecta ejecución en la gran pantalla. Sin grandes aspavientos ni un soberbio guión, es capaz de mantener tu atención toda la velada, de atrapar tu fascinación por la historia a pesar de la no dificultad de adivinar el enlace que se esconde detrás de cada una de ellas y en su conjunto. Un rompecabezas sobre la profesión de escritor, de la obsesión por las palabras y de la ambición de conseguir lo que no está a tu alcance; diferentes niveles interpretativos y narrativos que van a juntarse en el tramo final con una presentación honorable, de gran estilo y arrogancia, con un poco de decepción por la simplicidad del desenlace, por la no elección de más riesgo expositivo dada la fuerza con la que inicia su aparición, sales contento y satisfecho de haber visionado una buena película, curiosa unión de literatura y cine -cogidas de la mano-, bien contada pero rematada de forma demasiado justita. Lo mejor: un veterano Jeremy Irons y un ya-confirmado Cooper cuya elegancia física combina perfectamente con sus artes interpretativas; sin ser resultona o expectacular, el regocijo y contento al final de la misma están asegurados. 

lunes, 24 de diciembre de 2012

Dos más dos

No es la mejor representante de la comedia argentina pero, aún con todo, sirve para echarte unas risas y pasar un buen ratos. Una pareja de amigos que se complica por su ilusión de vivir el amor libre y cuyo desenlace no es difícil de adivinar. Actuaciones frescas y amenas, un guión lozano y un poco desvergonzado -no tanto como insinua-, enfrentándose al puritarismo clásico pero cayendo, sin darse cuenta, en él; un conjunto gracioso y decentemente completo pero, no por ello, deja de recordar a muchas otras historias antecesora -de la misma casa- que tuvieron más acierto en su presentación. Satisfacción sin exigencia elevada, sonrisas no forzadas pero tampoco deslumbrantes, entretenimiento grato y placentero que no dura más que el tiempo de su visionado aunque, no tiene el atractivo suficiente como para no despegar tu atención de la pantalla. Más que un aprobado justito, menos que sus notables hermanas. Suficiente como relleno repentino y temporal.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Burning man

Muy interesante y cautivante, por el formato elegido para contar esta historia, es esta película inglesa representada por un sensacional Matthew Goode que no desaprovecha la excelente oportunidad blindada; apasionante y frustrante por igual es intentar descifrar lo que estás visionando, entender lo ofrecido, seguir los pasos de este chef inglés que durante los primeros 50 minutos te vuelve realmente loca por la alternancia temporal y emocional de lo relatado; sólo después de tanta agonía apasionante y demente, de una angustia interpretativa que te cabrea y enoja, eres capaz de empezar a encajar las distintas piezas, unir los diferentes fotogramas que no tenían sentido y ser capaz de contemplar el puzzle en su totalidad. Tanta locura narrativa te mantienen en vilo, en tensión expectante, el personaje te atrapa desde el primer minuto y no te suelta hasta el último sollozo final, un alivio ante tanta incertidumbre que supone acabar de enamorarte de un protagonista incapaz de expresar su dolor ante la muerte del amor de su vida, ineptitud en la vivencia de un luto necesario y saludable sin el cual no puedes superar lo sentido. Distinta y única, esta historia del mayor dolor del mundo, del caos en que te subsume la vida de golpe y porrazo, es reflejo de la calidad cuando se tiene algo bueno que contar; el mejor cine independiente, difícil de disfrutar por no dártelo todo bien masticado,  por ser para unos pocos que todavía quieren discurrir al compás del personaje, si lo consigues no podrás apartar la vista de la gran pantalla. Exclusivo y particular.  

sábado, 22 de diciembre de 2012

Golpe de efecto

Película sobre el mundo del béisbol que esconde en sus entrañas una corriente historia de amor pero que queda magnificada por la presencia de un Clint Eastwood cuyo porte y distinción siguen siendo majestuosos. Robert Lorenz se apoya en su eterno amigo para darle dignidad a un relato que no tiene mayor secreto ni atractivo; la pareja de Amy Adams y Justin Timberlake pasan desapercibidos ante la fuerza de su maestro director. Con el mismo papel que ya representó en "El Gran Torino" pero sin la fuerza reveladora de un guión y una actuación que pasarán a la historia de todo cinéfilo, en esta ocasión se limita a ser un acompañante con su propio estilo de hacer las cosas, un veterano ojeador del deporte americano por excelencia. Conservando parte de la sencilla grandeza del cine particular de este gran actor, su amigo director se conforma con menos -o le falta experiencia para llegar- y presenta un film amable, tierno y sentimental, agradable de ver pero que no destacaría si no fuera por la explosiva comparecencia del tantas veces mencionado -y me quedo corta-. Sin duda alguna, poder volver a verle actuar, después de su negativa dictatorial a volver a hacerlo, es lo que más se disfruta, gratifica y deleita de este trabajo; el resto es un complemento excusatorio, elaborado con corrección y diplomacia, que no aporta mucho más que otra historia más sobre el mundo del deporte. Intentando ser el sucesor de su cine, y con el apoyo del viejo cascarrabias, Lorentz intenta crear huella ante el vacío que anticipa su no eterna participación en la Gran Pantalla; lo que no adivina es que craso error es imitar lo inimitable, emular lo excepcional. Es darse de narices contra la pared!

martes, 18 de diciembre de 2012

De óxido y hueso

Película francesa que muestra el encuentro fortuito de dos personas maltratadas por la vida pero con muy distinto proceder, diferente manera de afrontar la fragilidad y la rotura de la estabilidad. Impresionantes y magníficas interpretaciones que son el centro de todo el relato, que te llegan a lo más profundo de tu alma y que hacen poco o nada necesario el uso de las palabras; vulnerabilidad física y emocional expresada con una magnificencia total, que te abruma y sobrecoge por igual. Deslumbrante y dolorosa relación de amor, tan necesaria como la vida misma, que les permite conformar y disponer de un presente que, aunque amargo y cruel, tiene hueco para la felicidad y la alegría. Con un guión que da poca información, deja más intuir y absorber que percibir sonoramente, y con momentos puntuales, claves para el entendimiento de todo el dolor observado y de la gran necesidad del otro, es una penetrante historia humana, que te atrapa sin remedio, que te conmueve y emociona ásperamente, que desde una gran sencillez y simplicidad refleja inmensas y desmesuradas emociones, a cada paso más intensas y sobrecogedoras, que dando tumbos de aquí para allá, llega a un opulento puerto, reflejo de la gran historia contada. No apta para todos los públicos -la paciencia de descubrir lentamente los personajes y sus situaciones no la tienen todos-, los que consigan verse atrapados y consumidos por ella la disfrutarán gratamente y con un dulzor amargo imposible de olvidar. Cinta de gran calado, impactante tanto visual como emocionalmente, con una -por momentos- gran fotografía y un escaso guión que no importuna ni rompe el soberbio equilibrio y afinidad que muestran estos actores compartiendo la gran pantalla. Imposible olvidar el respiro de cada fotograma. Sensiblemente brutal.