viernes, 18 de enero de 2013

La noche más oscura

Película sobre la captura de Bin Laden, contada con rigor histórico, de gran dureza y sin ningún tipo de posicionamiento; los hechos, tal y como ocurrieron, con la sorpresa de la gran cantidad de información que ha logrado reunir el director sobre los mismos. De gran duración, la primera hora es la de mayor desconexión para con el espectador; necesaria para entender los antecedentes que dieron luego sus frutos para iniciar la fructífera caza, es de gran pesadez, desagradable hasta límites insospechados, donde la crueldad e intolerancia humanas roza límites de gran agonía y de miserable congoja. A partir de ahí, se empieza a sentir el vínculo -que ya no te soltará hasta el final- con una historia que todos hemos vivido en directo por la propia televisión. Una vez cogido el hilo de lo que está sucediendo, no podrás despegar la vista de la pantalla dada la seriedad, inteligencia y fascinación con la que ha sido rodada; sin ningún atisbo de engaño o fraude, con gran respeto por las personas que participaron y con el único objetivo de exponer, no juzgar ni condicionar, la película completa es de tal respeto por los acontecimientos contados, por lo bien elaborada -hasta el último detalle-, por la excelencia con que se trata al público que va a ir a verla...., única en su género es una gran película sobre terrorismo y espionaje. Un impresionante golpe de efecto, difícil de ver y digerir pero necesaria y de gran calado visual y emocional. Kathryn Bigelow vuelve a realizar un trabajo extraordinario en el que se vuelve a apreciar una gran deferencia y miramiento por la historia, por los que participaron en ella y por los que van a ser informados. Imprescindible verla, necesario poner alguna barrera emocional para que la conmoción recibida no te arrastre. Impresionante, sobrecogedora, aterradora y fascinante..., un completo pocas veces visto!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Con rigor histórico? Te crees todo.

Saludos.

Lourdes Lulu Lou dijo...

O cada uno se cree lo que quiere creer y ve más allá del significado de lo escrito; es el poder de la hermenéutica y la interpretación subjetiva. Saludos