lunes, 20 de julio de 2015

Terminator Génesis

Año 2032. La guerra del futuro se está librando y un grupo de rebeldes humanos tiene el sistema de inteligencia artificial Skynet contra las cuerdas. John Connor  es el líder de la resistencia, y Kyle Reese es su fiel soldado, criado en las ruinas de una postapocalíptica California. Para salvaguardar el futuro, Connor envía a Reese a 1984 para salvar a su madre, Sarah de un Terminator programado para matarla con el fin de que no llegue a dar a luz a John. Pero lo que Reese encuentra en el otro lado no es como él esperaba...


Queriendo o sin pretender, buscado o por inconsciente tropiezo, gustará más a novatos que veteranos, los expertos de la historia son olvidados y relegados en favor de asistentes ingenuos y público de memoria leve y llana, fáciles de manejar y contentar.
Visualmente magnífica, portento diseño óptico que aprisiona con voluntad otorgada, la ironía concedida todo un toque de exquisitez, de sabio aprecio pero, sinceramente ¡ya hace rato que me salí de la ruta marcada! que, aunque contenta y feliz ¡estoy absortamente perdida y nublada!, enredada y extraviada en un aturdido remolque sin entender ¡por qué ahora aquí, ora allá!
Remolino que adquiere vida sin esperar a resolver mis dudas e ignorancia, de lentitud reflexiva que se queda atrasada, pues tanta línea temporal que converge en único espacio, tanto desbarajuste del bien, el mal y la inmensidad de una zona llena de grises, salvadores y destructores que se intercambian, mezclan y fusionan a la par, más esa explicación que se ofrece al tempo que les parece oportuno y acertado, sirven de poca ayuda para aliviar tu confusión y resolver tu batiburrillo que, aunque expectante sin bajar el listón de demanda y apetencia, hace minutos que embarcó en la noria del sin sentido, que da vueltas sin parar para bajarse dónde y cuándo a ellos les de la gana.
Así que, quédate con lo espectacular de la acción, con la maravilla incesante de la que se empapa tu vista, con el fantástico uso de la técnica, la devoción por efectos especiales al buen uso y compás, con el 
deleite que absorben tus sentidos, sutileza de recreación artística al servicio de tu placer, gozo mayúsculo que seduce y no te permite parpadear ni un segundo, acelerada respiración que sólo se toma esa pausa en la que te introduce su charla teórica para, de nuevo, volver al fervor, la fuerza y potencia de una brillante práctica que impresiona, eclipsa y enamora sin remedio, brutal entrada que arrasa e impacta sin permiso y se toma, una desbordante confianza que cumple con creces su misión de máximo entretenimiento, de la cual no manifiestas ni un lamento.
"¡Sabes que ésto es muy inquietante!" Sí, sin duda; ¡sabes que no hay por dónde cogerlo! Sí, lo certifico; ¡sabes que la coña servida, la ácidez burlesca funciona como no se espera ni creía! Sí, aún se rememora; ¡sabes que, con todo el artificio montado y su currado montaje, Schwarzenegger resulta ser el más simpático y recordado! Sí, sigo sorprendida, con sonrisa incluida; ¡sabes que, a pesar de todo el lío lineal de pasado, presente y futuro ausente aún-no-confirmado es veloz, dinámica, graciosa, humorística y genial en su caótica construcción, de cognición poco entendible pero espíritu soberbio, enérgico y ardiente que luce su presencia, maquillaje, vestuario y existencia como nadie! Rotundamente sí, acabo de vivirlo ¡en persona!
"Viejo, no absoleto" y, desde luego, lo afirma con cumplida palabra de hechos desbordantes porque, el discurso era conocido, utilizado reiterativamente en sus previas, por tanto, había que cambiarlo, variación novedosa e ingeniosa -satisfactoria ya es otra cosa-, que vira hacia la ocurrente mezcolanza de lados divergentes; ya hemos ido a por Sarah Connor adulta, madre, también se visitó ocasionalmente al hijo por el camino, ahora toca alterar la fase procesal, sino es más de lo mismo y ¡acabaremos yendo a por el abuelo y todo el árbol genealógico! si no se le pone remedio y, francamente ¡este iaio no necesita abuela! pues ¡es de lo más!, ¡es el mejor!, ¡es guay del paraguay!, ¡dabuten! como se diría en los 80 pues, las canas y arrugas son toque distintivo del cuidado y cariño empleado por adaptar este personaje, emblema inquebrantable de todo su por qué, santo y seña de su esencia y adorable ser, sin el cual nada tendría tanta notoriedad, agudeza y carácter.
La uno y la dos fueron fascinantes, de impacto inolvidable, con la tres se tomaron un receso, pequeño retroceso perdonable, la cuarta resurgió como ave fénix gracias al don de volver a sus raíces de identidad y, aquí estamos, con lo que se intuye es "cloenda" final de la saga, cierre oportuno y merecido de lo que no puede estar alargándose eternamente pues, el vicio cansa, y se puede caer en el error de abusar de esa comodidad, de hacer por realizar, y seguir aumentando la caja administrativa.
En su lugar, opta por término y final, vivacidad de lío argumental que, aunque no entiendes ni sabes por dónde va, es claro y obvio la esmerada labor empleada, que se aplaude y gratifica aunque, la verdad, no hacia falta tanto pues te quedas al principio del proceso y, el resto, a verlas venir según quieran narrar y hacer creer al personal, el cual está saboreando, con encanto de quien es abrumado con 
constancia inquisitiva, todo para no perderse un magistral golpe de efecto preciso, en cada uno de esos segundos del minutero, de esta carrera atemporal, que termina donde fue a empezar después de atravesar un complejo bucle, de veloz centrifugado y mareo asegurado. 
Adrenalina que cosquillea cuando debe, momento para encajar las piezas, apoteósico estallido de luces y explosiones, reconstrucción teatral de memorable recuerdo, lo nuevo y añejo combinado con destreza para un composición pausible y acorde donde, quedan por encima de todo, las magníficas carreras y persecuciones, las espectaculares escenas, los tiros a diestro y siniestro, las gotas de mordacidad mecánica y, esa atractiva destrucción violenta de todo lo que se pone por delante.
Goza la parte circense de divertimento bien logrado, perdona levemente los guiños a poco interés y fortuna, empaquetado con guión metafísico que vuela excesivamente alto para alguno de nosotros, es más un parque de atracciones que otra cosa, por tanto, a la hora de digerir la nueva sinopsis, deja que gire y gire y vuelva a girar, sin techo ni freno, pues es espectáculo bien logrado, de cojeada evidencia en su contenido pero, ¡cómo reprobar y olvidar el show montado!, ¡la diversión ceremonial de potente efecto gráfico y sonoro estruendo! 
Dile a la fanática mente, que ansiosa esperaba su llegada, que se relaje, rebaje el listón y disminuya sus exigencias, que deje disfrutar y pasarlo bien al resto del cuerpo; el tiovivo ya está en marcha y, ahora ¡ya no te puedes bajar!
Terminator, ¿por fín has terminado?, ¿por fin te has ganado tu descanso?, ¿por fin dejarás que nuestro recuerdo te añore desde la querida distancia?..., eso parece ¡por fin! 



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Realmente desde hace unos años que vengo muy desconectado del mundo del cine. En lo que va de este 2015 tan solo vi cinco películas y la mitad de otras dos. A principios de año intente ver "Lawrence de Arabia", solo la vi hasta la mitad aunque me pareció genial, solo que me dormí y me da demasiada pereza ver lo que resta de la peli. Algún día. Luego, con unos amigos me junte un día y vimos Supercool. Empieza bien, pero en algún punto de la misma, decae para no levantarse en lo que resta del metraje. Luego, hace unos meses, vi, la desastrosa, bizarra, ridícula y genial "Judy Moody y un verano que promete". Tuve la suerte de ver otra peli que me encanto, "Drive", simple y genial, pura estética. Intente ver "El señor de los anillos" hace unos días, con mucha expectativa, pero me resulto tan aburrida que no la termine. La quinta que vi completa ni siquiera me acuerdo el nombre, fue en uno de esos festivales de cine francés, o algo así. Y ahora, por segunda y probablemente ultima vez en este 2015, me di el lujo de ir al cine de Soleil, en Boulogne, en la zona norte de Buenos Aires. Me arrepiento. La película fue muy mala. A ver, es aburrida, los personajes no generan nada, la Khaleesi no funciona como Sarah, porque parece alguien de 19 años y tiene 28, y no logra provocar algo como "hay que tener cuidado con ella". No me gusto el nuevo John Connor, y Arnold me recuerda a Johnny Cash a comienzos del 2000, pero me gusto, aunque quizás por la nostalgia. Ah y Kyle, es simplemente impresentable, es una piedra el tipo, paree un actor de novelas de la tarde. Los chistes, es todo un tema, algunos son bastante sonsos, como es de esperarse en una película de Marvel o alguna de ese estilo, "acción y violencia para toda la familia", pero que no lo esperaba en está, osea, Arnold hace bien las cosas, pero sus compañeros le chupan mucho del lado "divertido" al film, sobre todo la roca humana de Kyle. La película es confusa, osea, te mareas, ya de por si todo el asunto de los viajes en el tiempo marean, así que esto se puede perdonar. Despues hay otras detalles, como, aparte de Emilia Clarke, prácticamente no se escuchan más de dos palabras dichas por mujeres en la peli, una de una policía y otra de la mama de Kyle, pero esto es solo un detalle. También hay una especia de policía confundido, que tiene un pie en el mundo de los terminators y los viajes en el tiempo y otro en el de la vida normal de un policía. Me parece que es un detalle que se hizo pensando en el los espectadores, que también estarían mareados por lo confuso de la peli. Bueno, se aprecia el trabajo y el arte de los actores, directores, editores y todos los que estén involucrados en este o en cualquier proyecto cinematográfico. La película es mala, no es que "no me gusto", es aburrida y no ofrece nada que valga la pena (quizas Arnold, un poco).

Ah, muy buena la review tuya, muy blanda me parece, sobre todo cuando te referís a "Terminator 3" como un "pequeño retroceso perdonable" me parece la culminación de lo blando que alguien puede ser. Aunque a mi no me pareció muy mala, pero si aburrida, como está, pero no tanto. Me parece genial lo que escribís y como escribís. Te quería pedir si podrías escribir sobre "Judy Moody y un verano que promete" que seguro vas a decir que es muy mala, pero bueno, espero que la veas y des tu opinión igual. Si llegas a hacerlo, mándame un correo a gabriel-oscar-ramos@hotmail.com que con gusto la voy a leer.

No dejes de escribir y hablar sobre cine! Saludos!

Lourdes Lulu Lou dijo...

Gracias por el escrito, muy interesante; intentaré ver la película que dices!