domingo, 22 de junio de 2014

Transcendence

Se llama transcendencia pero lo que tú vas a sentir es pura intrascendencia porque la opción de ser intransigente y gritar en alto durante su proyección "me aburroooo!!!" es una tentación difícil de obviar pues tu frialdad e indiferencia, desapego y desconexión durante su visionado sólo la supera un muerto!, soso y desaborido como una ensalada sin aceite ni sal! La creación del mundo, jugar a ser Dios, la posibilidad de regeneración infinita, la eliminación del libre albedrío..., debe ser divertido y fascinante por poca imaginación que tengas..., un relato futurista, de ciencia ficción que explora la ilimitada capacidad cognitiva de nuestro cerebro, el apagón de Internet -la más extendida arma tecnológica que existe- y la nueva forma de vida resulta atractivo y apetecible, impactante y sonoro, sólo de pensar sus jugosas alternativas ya abre el apetito..., a cambio tenemos una película con Johnny Depp como reclamo publicitario donde la escasa acción no cubre demandas mínimas -científicos jugando a ser un penoso Chuck Norris para destruir ese sueño que se ha vuelto en contra-, una obsesiva historia de amor sin espacio para respirar que no levanta pasiones, una parte científica que más o menos entiendes a la que no prestas mucha atención, un final a lo "Romeo y Julieta" con suicidio voluntario de una no-inteligencia artificial con una no-demostrada alma existente que abdica y se auto inmola por el bien de la humanidad y abandona libremente las inimaginables opciones de todo su magnífico poder y un tufo de fondo a filosofía clásica del bien contra el mal, del reiterado abuso de la ciencia cuando no conoce sus límites, del poco novedoso peligro del insaciable deseo del ser humano de ir más allá, el temor al avance científico por su posible uso negativo, los repetidos horrores de abrir nuevos caminos y cambiar el mundo..., que cansa! Al margen de lecturas propias y variadas para cada uno la verdad es que pasas todo el filme desconectado, desenchufado de una temática que debería ser energía pura, potente electricidad estática que atrapa tus sentidos con ardor y devoción; a cambio obtienes dos horas de somnolencia relativa no confirmada, negativa ausencia sensitiva, irónica presente intrascendencia que no logras sacudirte de encima por muy trascendente que sea lo que estás viendo, que no estimula la atención ni alimenta el alma. Menos mal que las palomitas entretienen el tiempo muerto!!!




2 comentarios:

Teresa Ballester dijo...

Totalmente de acuerdo con lo que dices: película intrascendente toda ella y soberanamente aburrida. No he conseguido conectar con la historia ni un poquito y ni tan siquiera nos ofrece efectos especiales con los que regalarnos la vista. Y más aún! qué hace Johnny Depp en esta película?..... Ni siquiera actúa, se limita a mirarnos con cara de bizcocho de anteayer desde la pantalla del ordenador!
prescindible

Lourdes Lulu Lou dijo...

Lo se, decepcionante. Saludos