lunes, 30 de junio de 2014

No hay dos sin tres

No se si es una buena forma de empezar pero..., no es tan tonta como se esperaba ni tan banal como se presuponía, sus diálogos no son tan necios como se imaginaba y las escenas, aunque recortadas de un patrón de medida standard que sirve para toda comedia romántica simple y llana, son dulcemente soportadas, encanto que no atrapa ni seduce pero que sirve para hora y media de entretenimiento ligero y superfluo. Sin cautivadoras sorpresas en su recorrido ni fascinante alternancia en su evolución los personajes tienen, por suerte, una decente consistencia, un guión que no abusa de los absurdos y un argumento sin excesos empalagosos que logra un admisible equilibrio entre la tontería, la estupidez y el bello recuerdo, sabroso disfrute que permite un visionado alegre, risueño y de complacencia agradable pues facilita su no-acomplejado consumo y su no-atragantada digestión. Un fantástico tándem el formado por Cameron Díaz y Leslie Mann que sin apenas esfuerzo y con unos personajes cliché de limitado alcance aportan ligera diversión y grata espontaneidad, lo suficiente para una sonrisa en el rostro y alguna tímida carcajada inesperada más una vendible fotografía urbana y una preparada música pegadiza. Sin letra pequeña que engañe, con emoción controlada y entusiasmo permisivo en su justa medida se puede afirmar, simple y llanamente, que gusta, convencimiento que asusta pues sin aportar nada ni rescatarte del olvido pensativo y cognitivo crea un ambiente de amigable lindeza, relajante bienestar y cómoda presencia, suficiente para resolver la papeleta con dignidad y voluntad manifiesta. Vamos!, atrévete a afirmar sin miedo ni temor oculto pero dentro de la lógica no surrealista de película-prototipo-comercial de entretenimiento para público masivo que te ha valido como esparcimiento general, que te ha gustado como diversión temporal y que la velada ha resultado ser de grato y óptimo recuerdo. Si te pilla en el día adecuado, el momento señalado y el cuerpo tontorrón lo que en otra ocasión sería bobalicón e insoportable puede resultar hoy simpático, jovial y ameno; sólo tú conoces el estado de la mar por la cual navegas, una agitación o calma, oleaje o quietud de las aguas que tú debes decidir. Si te equivocas no eches balones fuera!!!




4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gustan muchos tus críticas, siempre las leo en mejorenveo. Saludos

Lourdes Lulu Lou dijo...

Gracias. Admito consejos para mejorar y una crítica, oposición constructiva

Anónimo dijo...

Hola Lulu, felicitaciones por tu trabajo. Una critica constructiva, aunque no sé si yo tengo la razón, pero quizas si tus comentarios fueran un poco mas breves serian mejor aceptados por perezosos como yo. Saludos

Lourdes Lulu Lou dijo...

Gracias por el comentario y no te lo niego pero no tengo el objetivo de que nadie me acepte o de agradar a nadie. Escribo la impresión que recibo de la película. Cómo se reciba ya no depende de mí ni es cosa mía. Saludos